3.10.15
Empezar a dibujar, suave, con miedo, insegura… Siempre la misma sensación ante el papel, me ahogo, mi lienzo en blanco y la misma pregunta, ¿seré capaz? Dibujar, borrar, dudar… Dibujar, borrar, dudar… Y un segundo después, volar. Volar alto. Pueden pasar horas, no hay sensación de hambre, ni frío, ni calor. Simplemente, no estoy presente. Estoy fundida en el papel. Entre grafito.
Soy lo que dibujo, es parte de mi. Es mi expresión. Es mi forma de vivir. Son mi manos manchadas, mi alma desnuda, mi corazón en cada línea.
Soy yo fundida en el papel.
Luzía Sonríe…

